miércoles, 28 de noviembre de 2007

Partida: El Renacer

EL RENACER

"Aire,...., qué magnífica sensación...., este aire no es falso...., tiene sabor a libertad,.... por fín,.....".

El hombre podía sentir el aire entrando por sus fosas nasales y llegar hasta sus pulmones... Cómo su sangre se refrescaba con el aire limpio y nuevo, dando energía a todo su cuerpo...
La ciudad estaba preciosa con sus luces artificiales. Ya no la recordaba, al menos no como estaba ahora. Ha debido pasar mucho tiempo. No sabría decir cuánto, pero eso ahora da igual. Se permite disfrutar de este momento, de tan añorada libertad...
Había conseguido salir de un cubil que no reconocía, pero dónde sin duda había debido estar mucho tiempo. Ahora se sentía bien. La cabeza empezaba a dejar de dolerle, y recuperaba sus facultades. Sentía su poder vivo. Ni siquiera le importó el aspecto que tenía, no llevar vestido, pues el aire fresco de la noche purificaba todo su cuerpo a través de su piel desnuda. Atravesaba nubes que refrescaban con su agua condensada las señales del tormento que había sufrido. Los demonios que lo apresaban y torturaban habían desaparecido. Al menos de momento. Unos huyeron nada más verle. Sin duda tantos años luchando contra ellos debía haber infundido el miedo en sus enemigos... Quizá Aglaube les haya prevenido, o.... quizá haya cambiado de opinión y no quiere que muera.... La posibilidad de que le hubiese dejado libre a propósito, sería peor que continuar preso. Esta idea hace que se le revuelvan las tripas...

Desciende y se posa, como solía hacer antaño, en el pararrayos de Torrespaña... Desde allí divisa calles conocidas, pero que han cambiado. Y ve en todas direcciones cómo la Capital ha extendido sus tentáculos de hormigón y asfalto, apresando poblaciones que antes eran chiquitas, haciendo desaparecer el campo... En esa soledad, que tanto ha buscado, encuentra un momento de tranquilidad para pensar. Unos demonios huyeron, pero otros se quedaron.... Quiénes eran?. Parecían no temerle. Parecían realmente humanos. Pero en aquélla estancia había dolor y muerte. Sangre por todas partes. Una carnicería como las que había vivido antes en..... Ahora se le aclaraba más la mente.... La mujer, no hay duda, tenía su espada..., cómo es posible.... El arma desapareció junto con su legítimo dueño, su amigo. Vuelve a recordar la imagen de su compañero cayendo en el abismo infernal, y sus músculos se tensan. ¿Y el otro hombre? Hablaba con palabras de alabanza. Palabras de misa. Pero dijo algo sobre Nigalión. Las ideas comenzaban a amontonarse en su cerebro. Quizá Aglaube estaba usando otra táctica. Quizá la mujer y el hombre fueran nuevos demonios al servicio del Maestro de la Locura. Quizá sigue empeñado en apoderarse de su alma y pretende enloquecerle para conseguirlo... Habrá que tener mucha cautela. No servirá escapar- pensó. El mal está en todas partes y siempre me encuentra. Sin duda el hombre, demonio o no, sabe algo de Nigalión, y la mujer,...., la mujer posee La Espada. ¿Podría ser que un demonio hubiera sido capaz de controlarla? No es probable. Ni siquiera cuándo en manos de Alberich era aliada, se confiaba ante él. Por tanto un demonio de Nigalión no podría poseerla y dominarla... La mujer le amenazó con ella y estuvo a punto de atacarle, por tanto podría ser una servidora de Unidad, o al menos alguien como Alberich. Si es así, quizá sea el único medio de acabar con esto de una vez para siempre.... Pero ni siquiera el inmenso poder de la Espada había podido salvar a su dueño en la lucha frente a las huestes de Aglaube, el favorito de Demencia...Muchas preguntas sin respuesta...

Desde su posición privilegiada, por encima de los edificios podía ver a minúsculas personas pasear por las calles ajenas a todo el revuelo del que había salido hacía tan sólo unos minutos. Los coches, como veloces luciérnagas, atravesaban la M30 en ambas direcciones...Toda esa gente, ajenas a todo lo que hay detrás de sus vidas, a las fuerzas que actúan a su alrededor... En el fondo siente algo parecido a la envidia por ellas. Para él hubiera sido mejor desconocer el mundo oculto que rodea a los seres humanos. Vivir de forma tranquila como los transeúntes de allí abajo. Tener prisa por ir a comprar la cena, o un regalo para el niño... Pero su sino estaba marcado desde el mismo instante en que fue concebido. En el momento del nacimiento. Y mucho antes. Desde el inicio de los tiempos.... La eterna lucha entre el bien y el mal dura milenios,...., ¿podrá algún día terminar?... En ese momento, alza la vista y grita desde los más hondo de su ser, sacando todo lo que lleva dentro. Un rugido infernal que no es más que una plegaría al cielo. Se queda unos minutos más con los ojos cerrados, sintiendo por sus poros el nuevo espacio abierto. Recuerda a sus compañeros caídos, ese Capitán al que tenía que atar en corto, al Vikingo Loco y su espada, y..., a ella,...., esa visión no la aguanta y de un salto se eleva y vuela en dirección a las montañas, lejos de la urbe. Cuándo llega, pone su cuerpo en tensión, acumula sus fuerzas y un estallido más negro que la noche, lo invade todo, con un trueno ensordecedor... Un enorme pozo se abre profundamente en la tierra, una muestra de lo que su poder desencadenado es capaz de hacer... Demasiada energía, acumulada después de tantos años de cautiverio... Liberarla le deja tranquilo, y sosegado...., y se da cuenta que pronto amanecerá y de su desnudez...¿estará todavía su piso en condiciones de ser habitado? Allí se dirige. A descansar y buscar sus ropas.... A partir de ahora se le plantea una nueva vida. Pero tendrá que buscar al hombre y a la mujer para atar cabos. Tal vez le ayuden a comprender qué ha pasado.... O tal vez tenga que acabar con ellos... No quiere derramar más sangre, pero tampoco permitirá que el mal pueda atormentar a gente inocente, como a él ha sido martirizado a lo largo de toda su vida... Mañana, de día, verá todo más claro. En ese momento se da cuenta que hace una eternidad que no ve la luz del sol. Y se muere por verlo salir... Tal vez pueda pasear por El Retiro, o por la Casa de Campo.... La sonrisa vuelve a su rostro mientras vuela en dirección a la ciudad... Qué de cosas bellas se ha perdido por culpa de Aglaube, “El Demonio”...

1 comentario:

Caminante dijo...

Jarlll. Desde el miércoles he estado pachucho y he tenido desantendido el blog. ¡Y lo que me he perdido!

Ahora sí que me alegro haber seguido el camino del señor (¡menuda casualidad!)

Esto se pone interesante.